para los que no siempre suelen leer los comentarios…. // für all diejenigen, die nicht immer die Kommentare lesen…

Yo la primera (hablaré en singular, ya que es opinión particular mía). A veces pillo una de estas cadenas de opiniones y reflexiones, pero muy, muy puntualmente suelo repasar los comentarios en los blogs ajenos. Aún me falta un último impulso para integrarme completamente en este mundo que por un lado me fascina, por el otro me pesa. Aprenderé. Para los que como yo no suelen leer los comentarios quiero reproducir aquí dos breves fragmentos, el primero de Sonia, el segundo de Fernando, por dos motivos:

1. porque me hace ilusión que en este espacio surjan debates, por muy virtual que sea su formato;

2. para evitar que se pierdan en el vacío de la columna “de servicio”, pues invitan a una reflexión muy interesante, desde mi punto de vista…

Sonia: (…) Yo vine aquí muy ilusionada, con una mentalidad clara de rehabilitación, Si pudiera volver la vista y los hechos atrás, lo tengo muy claro: solar. Por muchas razones. Porque, en primer lugar, el proyecto es libre, no está atado a lo antiguo, y aunque pienses que puedes crear a partir de lo que ya está hecho, es muy limitado. Por otra parte, estoy convencida de que es mucho más barato crear algo nuevo que rehabilitar. Y aunque Nanín no esté de acuerdo conmigo y opine que la nueva construcción es una apropiación de la tierra que lo único que hace es perpetuar el sistema capitalista de destrucción de nuestro mundo, también tienes más posibilidades de hacer una construcción sostenible partiendo de la nada que de lo ya hecho…..

Fernando, o Nanín (…) Me explico: lo que perpetúa y hasta instituye el sistema capitalista no es el uso que hagamos del suelo con nuestro trabajo (vivir, criar pollos, crear cosas, gozar paisajes, producir ideas,…), ni que lo hagamos rehabilitando o construyendo de nuevo, lo que perpetúa en la desigualdad y la insosteniblidad propiamente capitalista es la apropiación individual del común, de eso a lo que llamamos “suelo” y que no deberíamos considerar como mercancía, porque se trata de un trozo de la Tierra común. Cuando evolucionemos lo suficiente, comprenderemos con naturalidad y sencillez que sobre ese “suelo” podremos tener un derecho (de uso) legitimado por el uso responsable que hagamos del mismo, pero nunca el derecho de propiedad, que corresponde al conjunto de la sociedad humana, aunque lo administre la comunidad local en cada lugar del planeta.

Por lo que oímos, podría afirmar que Sonia recoge el sentir de mucha gente que ha elegido el camino en dirección inversa y ha dejado la ciudad para establecerse en el medio rural. Venimos muy ilusionados y nos encontramos con muchas trabas de todo tipo. Aquellos que no volvían al pueblo de sus padres o de sus abuelos, es decir, los que adquirieron un edificio en alguno de los estados entre “ruina absoluta” y “casa habitable que precisa reformas“, nos sirven de referente a los que venimos después y nos ayudan a relativizar los sueños y,  en cada caso, las posibilidades arquitectonicas y económicas. Sabemos que el verdadero precio de la propiedad que pensamos adquirir, el que realmente interesa, es el que forman la suma del desembolso para la compra y el desembolso necesario  para la construcción (nueva o de rehabilitación).

Aún así sigo dudando….. Emocionalmente me atrae la rehabilitación o la “reactivación” de una casa con pasado, máxime teniendo en cuenta que dentro de ella quiero realizar una actividad condenada a la desaparición si no es por el empeño de unos cuantos por evitarlo. Encontrar un dialogo sugerente entre lo antiguo y lo moderno es mi pan de todos los días y convertir el continente en espejo del contenido me parece muy inspirador. Además, las limitaciónes siempre son retos a la imaginación y la creación. Sin duda alguna es más fácil proyectar sobre un solar limpio que sobre una acumulació caóticas de materials de construcción antiguos, como lo es pintar en un lienzo nuevo en vez de  una hoja usada anteriormente, como lo es volver a empezar a traducir un texto en vez de apañar una traducción mal hecha…. Pero saber torear las limitaciones, no sentirlas  como ataduras sino como leitfaden, como hilos conductores, y sacar lo mejor de ello es como un deporte que engancha. Llevo semanas viendo casas, ruinas, solares y cada vez es un estimulante juego de imaginación intentar ver y sentir qué es lo que “pide” cada acumulación de piedras y de energías depositadas.

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En fin, en algún momento, en algún lugar, reconocí mi condición de persona sumamente romántica, pero esta es otra historia…

Leyendo el comentario de Fernando, y la  entrada en su blog sobre las “casas productivas “ tengo la sensación que en el fondo estamos hablando de una concepción general y una idea concreta que se asemejan en muchos aspectos.  El que me resulte tan difícil asumir la condición de propietaria puede haber sido fruto de mis circunstancias vitales (digamos la falta de dinero), pero al igual que mi negativa a hacer el carné de conducir y tener coche encontraron con los años un sentido más profundo, aunque la vida  obligue a veces a recular (desde hace algo más de dos años tengo carné y no tenemos uno, sino dos coches, para poder salvar la falta de infaestructura de transporte público).

Seguimos sin saber dónde anidará el kukuprojekt, lo que nos hace estar abiertos a todas las opciones.

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